“…Pero sin matemáticas, por favor”

Mr. Diego Vela

DI Coach

El año pasado durante el Discovery Education Network Summer Institute presenté ante maestros de distintas partes del mundo la siguiente interrogante: ¿Qué haríamos si pudiésemos ganar $65,000 dólares americanos ($1,235,500 pesos mexicanos) de manera anual?

Las respuestas en la habitación variaron mucho: hubo quienes pensaron en conseguir otro vehículo, pagar sus seguros médicos por anticipado, terminar de pagar sus hogares antes, liberarse de deudas de tarjetas de crédito, entre otras. Al final, pudieron acordar que vivirían mucho menos preocupados por muchos aspectos que generalmente les mortifican bastante en su vida actual.

De acuerdo a Business Insider, un reporte en 2014 del Departamento de Energía (DOE) de los Estados Unidos de América, después de 4 años de recopilación de información, concluyó que aquellos estudiantes que se especializan en carreras STEM  — ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas por sus siglas en inglés — ganan en promedio $65,000 dólares americanos durante los primeros años de su vida profesional, mientras que aquellos con cualquier otra especialización ganan en promedio $15,500 dólares americanos menos. De igual manera, alumnos con carreras STEM tenían más probabilidades de ser empleados y subsistir de un sólo trabajo de tiempo completo, en vez de tener que buscar múltiples empleos. En México, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad en un estudio en 2017, 8 de las 10 carreras con mayor sueldo justo después de concluir la carrera universitaria se relacionan de igual manera con STEM.

Siempre he pensado que cada profesión es honorable siempre y cuando seas un profesional honorable, pero creo también que es crucial que encaminemos a nuestros futuros alumnos a tomar una decisión que los haga sentir felices, y por lo tanto es esencial que puedan tomar estas decisiones con base en variables distintas a las que nosotros llegamos a considerar durante nuestra propia elección de carrera.

Cuando nosotros elegimos nuestra profesión, era común seleccionar “algo que no involucre matemáticas porque son difíciles”, ó “que no tenga química o física porque nunca fui bueno”; nuestras opciones se fueron disminuyendo por eliminación, reflejo de aquello en lo que nosotros no éramos buenos. En un mundo globalizado cuyo destino actual se ve influenciado por el avance tecnológico y ampliación de fronteras en el aspecto ingenieril y de manufactura sin dejar a un lado la importancia de la ecología y procesos sustentables, es de suma importancia proveer a los alumnos de las habilidades necesarias para que su decisión no se vea sesgada por algo “en lo que no son buenos.”

La propuesta educacional a este cambio en las corrientes de la enseñanza de STEM es STEAM. Incluyendo una “A” de “Arte” como medio de difusión y de aprendizaje significativo. Programas como Destination Imagination son un vivo ejemplo de dicha corriente. Se busca proveer al alumno de ese espacio seguro de aprendizaje autoguiado que involucra a las artes para brindarle ese espíritu de belleza y expresión humana, que los lleva a experimentar con sus talentos ocultos y los hace trabajar duro mientras aplican los conocimientos STEM.

Es durante la aplicación para un fin en específico que los alumnos logran interiorizar estos conocimientos. La interiorización facilita el aprendizaje significativo que generará una experiencia positiva que a su vez tendrá influencia sobre la percepción que la persona tiene hacia cierta materia o tema.

Es así como durante los últimos meses con varios alumnos del programa DI en WH hemos tenido el espacio y la oportunidad en donde podemos aplicar ecuaciones cuadráticas o lineales para armar una estructura que sostenga la escenografía del equipo; o a mejorar el uso de materiales y evitar desperdicio para mantener un bajo costo, comúnmente llamado “optimización” en la industria.

Nuestros alumnos tienen la oportunidad de “jugar” a ser lo que refleja su potencial. Brindarles esas oportunidades de crecimiento sin eliminar sus posibilidades de elección profesional en un futuro es algo crucial y me llena de orgullo y alegría saber que estamos proporcionándoles esas posibilidades que los convierten en humanos sumamente competentes, y que ellos serán capaces de tomar decisiones sin importar que involucren álgebra, física, química o biología, no importa cuán difícil estas sean. Al final, nuestro fin es siempre buscar que nuestros estudiantes descubran que todos “somos arquitectos de nuestro propio destino.”

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